Los años '70 signaron una profunda redefinición de las institucionalidades y subjetividades sobre las que hasta entonces se desenvolvía la vida social. Cambios tan abruptos como intensos en los marcos espacio-temporales de la acción, poderosas innovaciones tecnológicas, nuevas formas de apropiación y disposición de las energías y una reconfiguración general de las fronteras materiales y simbólicas que señalizaban el régimen de realidad vigente, dieron paso a lo que Milton Santos definiera como "el retorno del territorio", esto es, la revelación de esta categoría, no como una variable dada y fija, sino como una entidad socio-histórica dialécticamente involucrada en las dinámicas inseparablemente económicas, políticas y culturales de (re)producción de la Vida en general.